El ballet clásico vive por autogestión

La obra presentada fue Coppélia, con música de Léo Delibes y estrenada en 1870. La historia de Swanilda, Franz y una muñeca mecánica continúa dialogando con el presente. Si en el siglo XIX el conflicto consistía en distinguir entre una persona y un autómata, hoy la pregunta reaparece frente a las imágenes creadas por inteligencia artificial. ¿Qué continúa siendo profundamente humano?

Pancho Piedra, prácticas de continuidad

Pancho pinta con pincel, acrílicos y barras de óleo, pero también con el cuerpo: trabaja con las manos, presiona, arrastra, insiste.  Su incursión en la pintura, iniciada en 2020, es un desplazamiento al ahora. No organiza su producción por series cerradas, ni frecuenta terminarlas, no es  por cronologías; prefiere operar sobre varios lienzos simultáneamente, sosteniendo una lógica de ensayo continuo. 

Cuando el arte deja de ser objeto y se convierte en amor

Los personajes que encarna se desplazan entre la destrucción y la construcción del ego, la cotidianidad y la comunidad. Su obra se va formando al andar: muchas veces planificada, otras improvisada. Las imágenes de fuerte presencia y colores saturados son parte esencial de su cuerpo de obra. Sus performances a lo largo de Europa y Latinoamérica responden a una búsqueda personal y profunda: el encuentro con su propia esencia.

Amaranta Peña: el jardín y la obra

La práctica de Amaranta se extiende por distintos lugares de la casa. Mesas de investigación, laboratorios, cuadernos de apuntes, materiales, bocetos, piedras, plumas, semillas y objetos recolectados a lo largo del tiempo tienen un lugar.

Morder la herida: pintura, cuerpo y oscuridad en Indómito

En Indómito, entrenar la mirada implica sostener la incomodidad, no apartar los ojos del dolor, aceptar la oscuridad como fuente de sentido. La obra de Sergio Silva no propone respuestas cerradas, sino una experiencia perceptiva que exige tiempo, atención y disposición al riesgo. En ese gesto insistente, paciente y resistente, la práctica encuentra su verdadera fuerza.

Volver la mirada al oro es volver al Sur

En un continente acostumbrado a buscar validación afuera, la pregunta que atraviesa la obra de Doménica Barahona surge con claridad: ¿qué necesitamos para reivindicar nuestra fuerza y nuestro orgullo ecuatoriano? Para ella, la respuesta no nace de discursos  sino de un lugar más íntimo y profundo: el cacao.

Dibujos & dibujitos de Isabel Suárez · Los dibujitos

En esta exposición hay una afirmación constante; la dualidad nos habita. Cada imagen
también nos pregunta si somos infancia harta de recato o adultez que añora azúcar,
flores y muchos colores.
Se avizora un paisaje donde se desvanece la inocencia y aparece un andamiaje de
simulaciones a las que llamamos madurez mientras “los dibujitos” nos mira desde su
asiento del patio del colegio y exclama: ¡Soy mis dibujos y soy mis dibujitos!
Christian Tapia Enríquez

El Arca de Noe Mayorga

En su obra “Los Viajes del Noran Zhud”, varias arcas sobrevuelan el cielo mientras el viajero contempla la fantastica escena; el nutrirse de los saberes ancestrales le han permitido a Noé viajar en el tiempo y otras dimensiones de donde nos ha traido sus objetos imposibles mostrados en la serie Khipunk, donde recrea el universo andino, su legado y posibilidades, expuestas en su laboratorio alquímico donde estudia a los pueblos elevados y es custodiado por báculos de luz, cartografías, volcanes en erupción, la Venus de Valdivia naciendo de la Spondylus y  milenarios saberes espagiricos que dedican su arte a transmutar las realidades.

La experiencia de un retrato con Tomas Bucheli

Tomas Bucheli le otorga mucho valor a la memoria del arte figurativo del país. Su estudio ubicado en la esquina de la calle Cuba con Estados Unidos resguarda en sus paredes las memorias del conocimiento, las risas, las fiestas y el ejercicio de pintar. En energía y vibración se traduce a  varias sesiones y encuentros de comida rica, vino, cerveza y buena compañía. También varias horas de meditación y silencio. Cuando Tomás Bucheli retrata a una persona aplica la rigurosidad de la técnica y el valor del conocimiento.

El milenario bosque de los árboles de papel en 2020

A pocas horas de Quito se encuentra la reserva ecológica de El Ángel, un área protegida de alrededor de doce hectáreas que acoge a dos ecosistemas diferentes. En el lugar se encuentra Polylepis Lodge.  El lugar permite dormir dentro del bosque y re conectarse con la quietud y la paz de la montaña.