Morder la herida: pintura, cuerpo y oscuridad en Indómito
En Indómito, entrenar la mirada implica sostener la incomodidad, no apartar los ojos del dolor, aceptar la oscuridad como fuente de sentido. La obra de Sergio Silva no propone respuestas cerradas, sino una experiencia perceptiva que exige tiempo, atención y disposición al riesgo. En ese gesto insistente, paciente y resistente, la práctica encuentra su verdadera fuerza.