Cuando el arte deja de ser objeto y se convierte en amor

Los personajes que encarna se desplazan entre la destrucción y la construcción del ego, la cotidianidad y la comunidad. Su obra se va formando al andar: muchas veces planificada, otras improvisada. Las imágenes de fuerte presencia y colores saturados son parte esencial de su cuerpo de obra. Sus performances a lo largo de Europa y Latinoamérica responden a una búsqueda personal y profunda: el encuentro con su propia esencia.

El arte de Sosiego hay que vivirlo. Su práctica es de creación expansiva. Lo vi pintar, lo vi gestar, y ahora lo veo expresarse desde las artes escénicas y performáticas.

Tuve la oportunidad de fotografiar su trabajo desde hace varios años, cuando sus personajes empezaban a salir a la luz: vestidos con máscaras de lucha, escenarios  y accesorios que no solo complementan, sino que fortalecen su personalidad. Personajes que, para él, existen en este mundo, pero que se sostienen en la ficción. Sosiego lleva un mensaje claro: pasar de ser objetos a ser arte, pasar del objeto al amor.

Tras la exploración de libros de filosofía y viajes y luego de obtener una beca en España en el Laboratorio Escuela de Jessica Walker, Sosiego propone un trabajo performático donde conviven la fuerza de la palabra, la producción musical y la construcción de personajes, máscaras y gestos.

Sosiego es el arte; la fotografía, la música, la instalación, el performance, el video, la creación de indumentaria,  y la  poesía. Es performer, pero también es canal, vínculo y creador.

“Tenemos demasiado grooving, hagamos el amor sin bullying.”

En el marco de la Bienal de Cuenca, Sosiego presentó un ensamble completo: sombreros, plumas, flores, imágenes, poemas y otros objetos que lo han acompañado en su camino performático, dispuestos a manera de altar en medio de la sala central.

Sus prendas intervenidas también forman parte de su cuerpo de obra. Con guiños de sus viajes por el mundo, el artista pasó varios días vinculándose con el público del arte cuencano. En el mismo lugar presentó su nueva marca Aho, Holy Originals: ropa que lo acompaña en sus viajes, intervenidas con telas emcontadas, bordadas y cargadas de detalle.

Entre las virtudes artísticas del Chino Ruiz, aka Sosiego, está su poder de sostener y crear desde un amor expansivo. Su trabajo aporta al arte escénico del país, al diseño escenográfico y a la creación de nuevos personajes de Latinoamérica para el mundo. Se despega de los formatos establecidos para acercarse a lo verdaderamente importante de la esencia en el arte para él: vincularnos en presencia y sostenernos en amor.

 

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