En su obra “Los Viajes del Noran Zhud”, varias arcas sobrevuelan el cielo mientras el viajero contempla la fantastica escena; el nutrirse de los saberes ancestrales le han permitido a Noé viajar en el tiempo y otras dimensiones de donde nos ha traido sus objetos imposibles mostrados en la serie Khipunk, donde recrea el universo andino, su legado y posibilidades, expuestas en su laboratorio alquímico donde estudia a los pueblos elevados y es custodiado por báculos de luz, cartografías, volcanes en erupción, la Venus de Valdivia naciendo de la Spondylus y  milenarios saberes espagiricos que dedican su arte a transmutar las realidades.

 Con una vista panorámica de Ambato, el Arca de Noe Mayorga Ortiz parece suspendida en el paisaje urbano de la ciudad, donde se recrea su mundo que habita por todos los rincones de este espacio. Su alma viaja a través del conocimiento de los saberes, tecnologias y consmovivencia ancestral andina, evidenciando su poderio. En su labor de pintor representa personajes de la fiesta popular ecuatoriana y con el uso de las piezas de LEGO los transforma en un lenguaje universal, es su forma de acercarnos con elementos que componen el diverso cosmos de nuestras nacionalidades, dotándolas de información y simbología codificadas, como en su altar, donde destacan varias figurinas de las Venus de Valdivia creadas por el artista invocando su potección, fecundidad y vida.

En su obra “Los Viajes del Noran Zhud”, varias arcas sobrevuelan el cielo mientras el viajero contempla la fantastica escena; el nutrirse de los saberes ancestrales le han permitido a Noé viajar en el tiempo y otras dimensiones de donde nos ha traido sus objetos imposibles mostrados en la serie Khipunk, donde recrea el universo andino, su legado y posibilidades, expuestas en su laboratorio alquímico donde estudia a los pueblos elevados y es custodiado por báculos de luz, cartografías, volcanes en erupción, la Venus de Valdivia naciendo de la Spondylus y  milenarios saberes espagiricos que dedican su arte a transmutar las realidades.

Los paisajes de sus personajes de LEGO son re interpretaciones de las obras de grandes maestros ecuatorianos, entre otros destacan: Victor Mideros, Camilo Egas, Manuel Rendón. Nos muestra obras en proceso de creación donde nos revela  personajes como los  Montubios acompañados de sus aperos y entorno, el sombrero Alon, la guitarra, las canoas que usan como transporte y acompañan sus viajes llenas de frutas con las que comercian, rodeados de la  frondosa vegetación que enbellece  a  la costa ecuatoriana.

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FLUSH

FLUSH nació en 2018 como contraste a otra serie anterior titulada TropicalDeco, ambas desarrolladas en Miami ese mismo año, mientras Dávila Soto documentaba edificios Art Deco por las calles de la ciudad. La diferencia mayor entre ellas es que las fotografías de TropicalDeco fueron tomadas de día y las de FLUSH por la noche. Al salir el sol, Edgar se centraba en los motivos arquitectónicos Art Deco de Miami y en sus efectos visuales, a modo de hilo conector con la arquitectura Art Deco que puede encontrase actualmente en diferentes ciudades de Ecuador.  Este trabajo de investigación fue expuesto en Quito en mayo de 2019 en una galería del Mall El Jardín, con la intencionalidad de establecer conversaciones con audiencias diversas sobre las similitudes arquitectónicas entre el Pacífico y el Atlántico. El formato elegido para la ocasión fue el de fotografías impresas en papel.

El Fogón, el fuego que permanece

El Templo del Grabado ocupa un apartamento en un antiguo edificio de San Roque. El tiempo ha dejado su marca en él: las paredes exhiben sus años, las gradas de madera han perdido parte de su horizontalidad y los primeros pisos parecen resistir con más dificultad el desgaste. Sin embargo, a medida que se asciende, el edificio recupera algo de su antigua belle époque.

Volver la mirada al oro es volver al Sur

En un continente acostumbrado a buscar validación afuera, la pregunta que atraviesa la obra de Doménica Barahona surge con claridad: ¿qué necesitamos para reivindicar nuestra fuerza y nuestro orgullo ecuatoriano? Para ella, la respuesta no nace de discursos  sino de un lugar más íntimo y profundo: el cacao.