Elena Heredia descubre su legado a través de las alfombras creadas por su abuelo

La conversación con Elena revolvió algo que estaba ahí, entre el archivo, la creación y la memoria familiar. Su obra recupera del olvido el trabajo de Sivilino Rocha, su abuelo y cuestiona cómo se ha construído la autoría en los relatos del arte. Elena describe su legado como un espacio vivo: algo que se interpela, se interviene y se agujerea y teje para otorgarle carácter. Su práctica busca tensionar el pasado y devolverlo al presente cargado de verdad. En ese gesto aparece una posición y una producción nueva. Una historia que exige ser contada con cuidado, rigor y responsabilidad.
El ballet clásico vive por autogestión

La obra presentada fue Coppélia, con música de Léo Delibes y estrenada en 1870. La historia de Swanilda, Franz y una muñeca mecánica continúa dialogando con el presente. Si en el siglo XIX el conflicto consistía en distinguir entre una persona y un autómata, hoy la pregunta reaparece frente a las imágenes creadas por inteligencia artificial. ¿Qué continúa siendo profundamente humano?
Cuando el arte deja de ser objeto y se convierte en amor

Los personajes que encarna se desplazan entre la destrucción y la construcción del ego, la cotidianidad y la comunidad. Su obra se va formando al andar: muchas veces planificada, otras improvisada. Las imágenes de fuerte presencia y colores saturados son parte esencial de su cuerpo de obra. Sus performances a lo largo de Europa y Latinoamérica responden a una búsqueda personal y profunda: el encuentro con su propia esencia.
Amaranta Peña: el jardín y la obra

La práctica de Amaranta se extiende por distintos lugares de la casa. Mesas de investigación, laboratorios, cuadernos de apuntes, materiales, bocetos, piedras, plumas, semillas y objetos recolectados a lo largo del tiempo tienen un lugar.