Cuando el arte deja de ser objeto y se convierte en amor

Los personajes que encarna se desplazan entre la destrucción y la construcción del ego, la cotidianidad y la comunidad. Su obra se va formando al andar: muchas veces planificada, otras improvisada. Las imágenes de fuerte presencia y colores saturados son parte esencial de su cuerpo de obra. Sus performances a lo largo de Europa y Latinoamérica responden a una búsqueda personal y profunda: el encuentro con su propia esencia.
Amaranta Peña: el jardín y la obra

La práctica de Amaranta se extiende por distintos lugares de la casa. Mesas de investigación, laboratorios, cuadernos de apuntes, materiales, bocetos, piedras, plumas, semillas y objetos recolectados a lo largo del tiempo tienen un lugar.