En su obra “Los Viajes del Noran Zhud”, varias arcas sobrevuelan el cielo mientras el viajero contempla la fantastica escena; el nutrirse de los saberes ancestrales le han permitido a Noé viajar en el tiempo y otras dimensiones de donde nos ha traido sus objetos imposibles mostrados en la serie Khipunk, donde recrea el universo andino, su legado y posibilidades, expuestas en su laboratorio alquímico donde estudia a los pueblos elevados y es custodiado por báculos de luz, cartografías, volcanes en erupción, la Venus de Valdivia naciendo de la Spondylus y  milenarios saberes espagiricos que dedican su arte a transmutar las realidades.

 Con una vista panorámica de Ambato, el Arca de Noe Mayorga Ortiz parece suspendida en el paisaje urbano de la ciudad, donde se recrea su mundo que habita por todos los rincones de este espacio. Su alma viaja a través del conocimiento de los saberes, tecnologias y consmovivencia ancestral andina, evidenciando su poderio. En su labor de pintor representa personajes de la fiesta popular ecuatoriana y con el uso de las piezas de LEGO los transforma en un lenguaje universal, es su forma de acercarnos con elementos que componen el diverso cosmos de nuestras nacionalidades, dotándolas de información y simbología codificadas, como en su altar, donde destacan varias figurinas de las Venus de Valdivia creadas por el artista invocando su potección, fecundidad y vida.

En su obra “Los Viajes del Noran Zhud”, varias arcas sobrevuelan el cielo mientras el viajero contempla la fantastica escena; el nutrirse de los saberes ancestrales le han permitido a Noé viajar en el tiempo y otras dimensiones de donde nos ha traido sus objetos imposibles mostrados en la serie Khipunk, donde recrea el universo andino, su legado y posibilidades, expuestas en su laboratorio alquímico donde estudia a los pueblos elevados y es custodiado por báculos de luz, cartografías, volcanes en erupción, la Venus de Valdivia naciendo de la Spondylus y  milenarios saberes espagiricos que dedican su arte a transmutar las realidades.

Los paisajes de sus personajes de LEGO son re interpretaciones de las obras de grandes maestros ecuatorianos, entre otros destacan: Victor Mideros, Camilo Egas, Manuel Rendón. Nos muestra obras en proceso de creación donde nos revela  personajes como los  Montubios acompañados de sus aperos y entorno, el sombrero Alon, la guitarra, las canoas que usan como transporte y acompañan sus viajes llenas de frutas con las que comercian, rodeados de la  frondosa vegetación que enbellece  a  la costa ecuatoriana.

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El ballet clásico vive por autogestión

La obra presentada fue Coppélia, con música de Léo Delibes y estrenada en 1870. La historia de Swanilda, Franz y una muñeca mecánica continúa dialogando con el presente. Si en el siglo XIX el conflicto consistía en distinguir entre una persona y un autómata, hoy la pregunta reaparece frente a las imágenes creadas por inteligencia artificial. ¿Qué continúa siendo profundamente humano?

La experiencia de un retrato con Tomas Bucheli

Tomas Bucheli le otorga mucho valor a la memoria del arte figurativo del país. Su estudio ubicado en la esquina de la calle Cuba con Estados Unidos resguarda en sus paredes las memorias del conocimiento, las risas, las fiestas y el ejercicio de pintar. En energía y vibración se traduce a  varias sesiones y encuentros de comida rica, vino, cerveza y buena compañía. También varias horas de meditación y silencio. Cuando Tomás Bucheli retrata a una persona aplica la rigurosidad de la técnica y el valor del conocimiento.

Morder la herida: pintura, cuerpo y oscuridad en Indómito

En Indómito, entrenar la mirada implica sostener la incomodidad, no apartar los ojos del dolor, aceptar la oscuridad como fuente de sentido. La obra de Sergio Silva no propone respuestas cerradas, sino una experiencia perceptiva que exige tiempo, atención y disposición al riesgo. En ese gesto insistente, paciente y resistente, la práctica encuentra su verdadera fuerza.