Elena Heredia descubre su legado a través de las alfombras creadas por su abuelo

La conversación con Elena revolvió algo que estaba ahí, entre el archivo, la creación y la memoria familiar. Su obra recupera del olvido el trabajo de Sivilino Rocha, su abuelo y cuestiona cómo se ha construído la autoría en los relatos del arte. Elena describe su legado como un espacio vivo: algo que se interpela, se interviene y se agujerea y teje para otorgarle carácter. Su práctica busca tensionar el pasado y devolverlo al presente cargado de verdad. En ese gesto aparece una posición y una producción nueva. Una historia que exige ser contada con cuidado, rigor y responsabilidad.
Pancho Piedra, prácticas de continuidad

Pancho pinta con pincel, acrílicos y barras de óleo, pero también con el cuerpo: trabaja con las manos, presiona, arrastra, insiste. Su incursión en la pintura, iniciada en 2020, es un desplazamiento al ahora. No organiza su producción por series cerradas, ni frecuenta terminarlas, no es por cronologías; prefiere operar sobre varios lienzos simultáneamente, sosteniendo una lógica de ensayo continuo.
Amaranta Peña: el jardín y la obra

La práctica de Amaranta se extiende por distintos lugares de la casa. Mesas de investigación, laboratorios, cuadernos de apuntes, materiales, bocetos, piedras, plumas, semillas y objetos recolectados a lo largo del tiempo tienen un lugar.