Elena Heredia descubre su legado a través de las alfombras creadas por su abuelo

La conversación con Elena revolvió algo que estaba ahí, entre el archivo, la creación y la memoria familiar. Su obra recupera del olvido el trabajo de Sivilino Rocha, su abuelo y cuestiona cómo se ha construído la autoría en los relatos del arte. Elena describe su legado como un espacio vivo: algo que se interpela, se interviene y se agujerea y teje para otorgarle carácter. Su práctica  busca tensionar el pasado y devolverlo al presente cargado de verdad. En ese gesto aparece una posición y una producción nueva. Una historia que exige ser contada con cuidado, rigor y responsabilidad.