Soñar para vivir

Soñar para vivir

En tiempos de reflexión los segundos pasan más rápido. Descubrimos que no existe otro camino, solo crecer. Hacer que todos los días sean importantes nos conecta con los sueños. Los sueños, en esos segundos irrepetibles, aun cuando la realidad tenga procesos ajenos y nuevamente, dolorosos. En tiempos de pensar, es imposible no imaginar el lugar de refugio donde a mediano plazo estamos planeando levantar vuelo. El sistema siempre estuvo equivocado y permitirnos vivir en el lugar en el que soñamos es importante.

El vínculo con la naturaleza es el resultado de un largo proceso evolutivo del que nos podemos beneficiar. Un vínculo generado tras millones de años. El ser humano proviene de la naturaleza, ha vivido en contacto con ella desde antes de diferenciarnos de forma clara como humanos, muchos millones de años. Incluso en nuestro proceso diferenciador como especie humana hemos estado en contacto con ella en el último millón de años.   

La palabra biofilia significa amor a la vida y lo vivo, proviene de un libro escrito por Edward Osborne Wilson y titulado precisamente así, Biophilia, publicado en 1984 y que ganó dos premios Pulitzer. Posteriormente fue acuñada por el biólogo especializado en evolución Edward O. Wilson, de la Universidad de Harvard, desarollando una hipótesis que indica que el contacto con la naturaleza es esencial para el desarrollo psicológico humano.

En 2018 más de la mitad de la humanidad vive en ciudades; en los próximos años la población urbana se incrementará. Desde el principio de la vida en las ciudades, hace unos 5.000 años, esta forma de vida ha supuesto un alejamiento de la naturaleza. El porcentaje de nuestra evolución que llevamos como urbanistas es casi insignificante. Nuestra vida urbana ha conducido a una vida donde la naturaleza está ausente. Solo desde hace algo más de un siglo que la vegetación ha llenado las ciudades como infraestructura verde, con parques y jardines públicos, antes los jardines eran un bien privado, y con un desarrollado arbolado. Con los parques y jardines, y el arbolado de calles y avenidas, la naturaleza se ha acercado a la ciudadanía. Sin embargo, en nuestras ciudades hay grandes diferencias en cuanto a la proximidad de la naturaleza y, con ello, que se manifieste la biofilia, con todas las bondades que representa. Existe en las ciudades el denominado síndrome de alejamiento de la naturaleza, también conocido como síndrome de tristeza urbana. Hoy las ciudades crecen, pero muchas lo hacen a costa del crecimiento de sus injustas periferias abandonadas. – Enrique Figueroa

Hemos vivido una experiencia completamente nueva. Para muchos el confinarse ha sido un tiempo de reflexión sobre los hábitats que hemos creado para vivir. Estamos teniendo tiempo para estudiar cómo vivimos, reactivando la manera en la que estamos conviviendo, que invita a una precisa y necesaria conciliación.

 

El ciclo circadiano.

Dependemos del sol como elemento natural y fuente de energía, y tenemos la posibilidad de regular su entrada a nuestros hogares con diferentes soluciones.  En el mercado existen diversos medios para la regulación de luz natural mediante cortinas y domótica, con tejidos antibacterianos, jugando con el balance contextual del Feng Shui, ofreciendo soluciones de impresión digital en el tejido, doble capa, posibilidad de proyectar, respetando la tendencia a la biofilia (reconocimiento de lo natural trabajando linos, grises, color piedra, madera, vegetal), eliminado los brillos, etc.

También es importante estudiar los colores, ya que estos, absorben la luz de una forma y ayudan a crear una sensación u otra.

Cuando no tienes luz natural, la domótica juega un papel fundamental. Puedes proyectar escenas, programar diferentes fuentes de luz, jugar con cambios de luz, led, paneles, estores.

Otro recurso, son las luces biodinámicas. Permiten cambiar la temperatura, grados, la sensación de la temperatura de la luz, además de facilitar el cambio de la intensidad.

  • Domótica:

Permite crear diferentes ambientes, diferentes escenas.

A veces la luz exterior es muy invasiva. Es posible trabajar con la domótica para que la forma y la función de la luz no se quede en la primera habitación en volúmenes y paredes que lleguen hasta los espacios obscuros, es una opción interesante, del mismo modo que es preciso saber manejar bien la sombra.

La domótica nos permite poner la luz acorde a lo que se quiere transmitir.

  • Espacios blancos y diáfanos:

Debemos plantearnos la importancia de crear diferentes ambientes, que no sean tan diáfanos ya que psicológicamente el cambio de habitaciones nos hace desconectar. Permitámonos darle personalidad a cada espacio.

  • Minimalismo

El concepto minimalista de reducción de objetos busca el orden y la claridad, en definitiva, lo que plantea es el encuentro con nuestro equilibrio personal ligado al espacio.

Muchas veces lo que ocupa lugar, no da bienestar. Las cosas superfluas no vale la pena tenerlas.

Pero aquellas que aportan más allá de la necesidad, sí. El Feng Shui aboga un poco sobre esta idea e invita a hacer el siguiente ejercicio de reflexión: ¿De todo esto qué tengo, qué me aporta? Es importante identificar cada uno de ellos con lo que usas todos los días, lo que usas de vez en cuando, y lo que no usas jamás.

  • Control acústico

El sonido es otros de los factores importantes en la conviencia. El aislamiento acústico es una buena opción para conseguir espacios equilibrados. .

En lugares adaptados para el teletrabajo hay soluciones que aíslan acústicamente, cómo los paneles acústicos, fáciles de instalar, o incluso algunos tipos muebles y sillones.

Salud respiratoria

La calidad del aire es algo que siempre debería ser fundamental cuidar, y es hoy cuando lo empezamos a apreciar a nivel global. Existe un sinnúmero de artefactos que ayudan a mantener el aire más limpio o húmedo. Esto ayuda a que nuestros pulmones tengan un mejor funcionamiento. A continuación las diferencias entre: Ionizador, purificador de aire u ozonizador.

Un purificador, básicamente, elimina la suciedad ambiental por medios mecánicos, mientras el ozonizador emplea un gas y el ionizador emplea la electroestática para obtener el mismo fin.

El modo en el que desaparecen las partículas del aire es distinto. El ionizador lo que hace es eliminarlas del aire en suspensión para provocar su caída, mientras que el purificador las atrae y atrapa en un filtro. Por su parte el ozonizador las desintegra por acción de su efecto desinfectante.

Otra diferencia entre los tres sistemas radica en la emisión o no de sustancias. El ozonizador emite una sustancia concreta, como es el gas de ozono, el cual puede ser perjudicial para la salud si no se usa correctamente y en las dosis recomendadas. El ionizador emite iones negativos, lo que no se puede considerar propiamente una sustancia, mientras que el purificador no realiza ninguna emisión.

EXTERIORES

La idea radica en proyectar ciudades que tengan más balcones, patios, terrazas y jardines.

Entenderlos como espacios de transición interior y exterior trabajando el concepto mirador, haciendo que el espacio exterior forme parte de tu vivienda revistiéndolo, abriéndolo y compartiendo el aire exterior en toda la estancia. De dentro hacia fuera, de fuera hacia dentro.

Incorporar elementos naturales a través de plantas: muros vegetales, espejos de agua, entre otros. Es una oportunidad para reutilizar materiales, por ejemplo, con cajas de madera de fruta, palets o envases de tetrapak, tienen un envejecimiento fantástico y se integran bien con el exterior.

 

Fuente:

CRÍTICA – La biofilia es una realidad

DESIGN FOR DESIRE – Ana Ramos

 

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