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Paula Arias se entrega a los eternos espirales del tiempo

Permitirnos caer y dejar que la tierra nos sostenga es la forma más sincera de entregarnos al universo. Sin controlar absolutamente nada podemos viajar en el placer de abrazarlo todo. Amor y dolor.

SUJETARME  es sujetarse a media luz 

Jugando a las carreras me perdería en un espiral del tiempo. Soy compañera de tus bravíos, emociones dislocadas y cuerpos que llegan a los barrancos. Nos encontramos para sanar, vemos profundamente, deseamos el bien. El reflejo en las encrucijadas del movimiento, atrapando. Suéltalo. Soñamos diferentes en nuestro interior, los crujidos. Las raíces cada vez son más pesadas y la quietud es un posible destino. Venimos a amar lo que es nuestro. Abrazarlo todo. Sostenernos las manos, y masticar. En un paisaje desolado sembramos imaginación y bailamos. Nos sostenemos con ambas piernas como dos parantes. El cuerpo nos pesa, nos abrazamos. Nos dejamos caer sobre la tierra que nos sostiene. Cuando te veo me reconozco.


Sujetarme, es la nueva obra de Paula Arias, una forma madura del trabajo interno de abrazar las emociones dislocadas y los cuerpos barrancosos. De abrazar el amor y el desamor. De aprender de cero a través de la técnica Feldenkrais a sostenerse y sostener conscientemente a los que ama. En esta obra Paula artista, compañera, madre, utiliza su cuerpo para sostenerse con ambas piernas y en amor dejarse caer en el eterno espiral del tiempo.   

Rocío Soria-Díaz explora la relación con las pantallas que brillan y las formas que los humanos nos sobre archivarnos

Rocio es artista visual, explora todo lo relacionado con el net art. A los 12 años tenía una cuenta en Fotolog donde compartía textos y fotografías. Vivir 4 años en Beijing, China le hizo ser independiente y disfrutar de los momentos de con ellx mismx. Erre4ab1 su usuario de Instagram, también es Asina Brown, Risa, Greentealover. Todos sus alter egos. Para la artista su propia energía con diferentes codes. Sentados en una banca del patio del Centro de Arte Contemporáneo. Rocío derriba completamente la relación con el espacio para contarme sobre su trabajo.

Saber y tecnología ancestral en el arca de Noe Mayorga

Saber y tecnología ancestral en el arca de Noe Mayorga
*fotografía enviada por el artista

Con una vista panorámica de Ambato, el Arca de Noe Mayorga Ortiz parece suspendida en el paisaje urbano de la ciudad, donde se recrea su mundo que habita por todos los rincones de este espacio. Su alma viaja a través del conocimiento de los saberes, tecnologías y cosmovivencia ancestral andina, evidenciando su poderío. En su labor de pintor representa personajes de la fiesta popular ecuatoriana y con el uso de las piezas de LEGO los transforma en un lenguaje universal, es su forma de acercarnos con elementos que componen el diverso cosmos de nuestras nacionalidades, dotándolas de información y simbología codificadas, como en su altar, donde destacan varias figurinas de las Venus de Valdivia creadas por el artista invocando su protección, fecundidad y vida.

En su obra “Los Viajes del Noran Zhud”, varias arcas sobrevuelan el cielo mientras el viajero contempla la fantástica escena; el nutrirse de los saberes ancestrales le han permitido a Noé viajar en el tiempo y otras dimensiones de donde nos ha traido sus objetos imposibles mostrados en la serie Khipunk, donde recrea el universo andino, su legado y posibilidades, expuestas en su laboratorio alquimico donde estudia a los pueblos elevados y es custodiado por báculos de luz, cartografías, volcanes en erupción, la Venus de Valdivia naciendo de la Spondylus y  milenarios saberes espagiricos que dedican su arte a transmutar las realidades.

Los paisajes de sus personajes de LEGO son re interpretaciones de las obras de grandes maestros ecuatorianos, entre otros destacan: Victor Mideros, Camilo Egas, Manuel Rendón. Nos muestra obras en proceso de creación donde nos revela  personajes como los  Montubios acompañados de sus aperos y entorno, el sombrero Alon, la guitarra, las canoas que usan como transporte y acompañan sus viajes llenas de frutas con las que comercian, rodeados de la  frondosa vegetación que embellece la costa ecuatoriana.

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